martes 10 de noviembre de 2009

La señora que corre

Buenas a todos, a los años:

Bueno, respirando ligeramente e irresponsablemente del ritmo abusivo de estudios me encuentro escribiendo sobre un suceso de hace unos meses.

Cada mañana parte de mi desayuno es consumido en una de las bancas que están alrededor del jardín central de la universidad. Esta actividad que realizó casi a diario con Mafer, hasta que una mañana sucedió algo extraño..

Este es parte del distrito de San Martín de Porres, al norte de la ciudad.



Esta es la urbanización Ingenieria, un sector de SMP cerca al cruce de Habich con Panamerica Norte [Hace 1 año era el segundo cruce con mas accidentes de Lima].

Esta es la UPCH [la vista mas decente que encontré en google maps]


Ahora con algo de contexto retomo mi relato. Estábamos los dos consumiendo el pequeño desayuno cuando en el horizonte vimos a una señora. Tendría quizás 40 años, vestida formalmente, y venia muy aprisa desde el lado norte de la universidad, bordeando el jardín central. Trotaba, casi corriendo. Nos rebaso y siguió su recorrido por los alrededores del jardín y se perdió llegando al pabellón central [el edificio que se encuentra luego del estacionamiento]. No la vimos después, y seguimos desayunando tranquilos mientras nos reíamos un poco de la velocidad que llevaba la señora, y a que reunión estaría llegando tarde.

En menos de un minuto aperició otra vez. Nuevamente venia del lado norte, trotando en tacos, por el mismo recorrido que antes. nos volvió a rebasar. Nos miramos, "algo esta raro aquí, ¿Como la hizo tan rápido?". Supusimos que estaba tarde y tenía mucho trabajo.

Al rato, quizás otro minuto más volvió a aparecer. "Esto no tiene sentido". La señora al parecer hacía ejercicio matinal al dar vueltas al jardín. Pero lo raro era que cuando llegaba al pabellón central, la perdíamos de vista y reaparecía al otro extremo del pabellón demasiado rápido. Todo un misterio.

Mientras la veíamos día a día casi le hacíamos barra y comentábamos cada una de sus vueltas, como si se tratase de una carrera de formula uno y nosotros tuviéramos la bandera de cuadros.

Luego de unos días de eso, nunca mas volvió a aparecer. No se que fue de ella. Investigue un poco y hice un pequeño video donde pueden ver un poco mas de cerca el recorrido y la investigación del caso. [Mejor sigan el link y veanlo en HD, sino no vale mucho la pena]. Click aquí para HD




Danke y suerte

JAL

[PD: Realmente los guardias no me dejaron filmar, jajaja]


lunes 18 de mayo de 2009

A Night At The Opera

Buenas:

Andaba revisitando algunos recuerdos del año pasado cuando me tope con una experiencia muy interesante que siempre quise compartir...

Aura

f. Irradiación luminosa inmaterial que rodea a ciertos seres.
pat. Cuadro o conjunto de fenómenos que preceden a una crisis de una enfermedad, en especial a un ataque epiléptico.
Favor, aplauso, aceptación general.
poét. Viento suave y apacible.



Fue una noche como cualquier otra, solo que con una diferencia: me iba a Aura.

Suena raro. Suena diferente. Era la primera vez que pisaría tal lugar, tan comentado, tan conocido por media ciudad. Yo, bueno para ser sincero, no soy el tipo que va mucho a fiestas y esas cosas, pero me anime, y qué diantres, me lancé un poco al vacío.



María Fernanda y un grupo de amigas suyas de la universidad iban a concurrir al sitio este, y me invitaron. Una de las cosas interesante de la oferta era el tema de la entrada. Como nunca falta en un grupo, una amiga suya nos había puesto "en lista". En L-i-s-t-a ¿Qué diantres es eso? Bueno tan ignorante no era [soy]. Hasta cierta hora de la noche, los invitados por la susodicha amiga [o quizás por un amigo, de un primo de un amigo suyo que es medio hermano/sobrino del patita que hace las benditas listas... ] tenían la posibilidad de entrar al local gratuitamente. Me sonó excelente. Novo y free.


I: "Para aurificarte, es necesario tener un contacto. Así no contactes mucho al contacto"

Así que me aventure. Salí de mi casa al lugar este, dejando con cara de sorpresa a más de un amigo. Hasta ese momento, ni yo me lo creía. Chape mi combi, otra por ahí y al lugar de reunión. Clásico, hubo movimientos en masa.


Primero a la casa de Pepito a recogerlo, luego donde Menganita [que se le cayó el peine, que ya sale de la ducha, que su mami la llama, etc, etc]. Fulanito nos lleva en su caña y Maranguita nos trae de vuelta [si es que no esta ebria o algo peor]. Bueno, en síntesis, un recorrido por medio Lima. El típico inicio de una Quest nocturna, organizar cosas, sazonarlas, marinarlas y al horno...

Luego del paseo de casa en casa la hora apremiaba y nos aproximamos al lugar. Larcomar, 12:25 pm [o am, no sé, como diantres le quieran decir, nunca fui muy bueno con las endemoniadas convenciones horarias, malditas convenciones]. El ground zero estaba lleno de infieles. Una masa inmisericordiosa que esperaba a sus presa para atraparla y.... bueno tampoco tan crítico. Bajamos por los escalones eléctricos y la masa fashionista estaba en furor. La entrada con una cola larguísima de gente esperando entrar a este sitio hip. Sin esperar otro instante, aturdido por la masa, tome posición defensiva, y fuimos a un lugar semi - protegido. Reparamos en un tipo de camisa a rayas, medio graso, que entre su bling-bling fulminante [ese que te paraliza el ojo y llevo a mucho asiáticos menores de 5 a un choque epiléptico], gritaba que "ya se ac'baa la lista". Le propuse a María Fernanda & co. desplazarnos al interior de la cola para tratar de aprovechar a la "lista" que se nos iba.


Tengo que admitir que este nuevo entorno me dio mucho que observar. Toda la gente, vestidos entre camisas, bling bling, accesorios y uno que otro trapo que parecía retazo de lo que alguna vez fue un bonito mantel. Es casi un rito, pensé. Todo un ritual.



II: "No estar fashion es pecado en el ritual. Felizmente hay a quienes no nos importa pecar."



Nos dirigimos hacía la entrada, entre un gran grupo de gente que presionaba para entrar. Felizmente alcanzamos a la lista aquella, y nos dejaron pasar. Mientras me acercaba a la puerta, pensé en el mal momento en que traje mis llaves. No por ellas en sí, sino que como muchos saben mi llavero es una navaja suiza a la cual le tengo mucho apego. Y La Mole me la iba a quitar de seguro.




En la puerta estaban La Mole y Hulk, los dos vips que controlaban el ingreso de los infieles al recinto. She-hulk se encargaba en otra fila de las damiselas [?] y a mi fila le tocaba con la Mole. No tenía sentido ocultarla, estaba a menos de 4 personas de la entrada. No tenía tiempo ni espacio corporal [ouch] donde guardar mi preciada navaja. No iba a dejar a María Fernanda detrás de esa puerta.




Me dispuse a despedirme del instrumento, deseándole buena suerte en su otro hogar. "Pórtate bien, eh", "has que ese loco suizo que te diseño se sienta orgulloso de ti" y "no llores eh, boys don't cry, ya sabes". Llegue a la puerta y antes que La Mole pudiera "revisarme" le dije de mi suiza. Me la quito, la vio, me vio a mi [glup], y saco una tira de maskintape de su bolsillo y un lapicero. No esperaba esa reacción. Me pidió mi nombre mientras, según yo, memorizaba mis facciones para. . . matarme? Bueno, apunto mi nombre en una tira de la cinta y se la pego a la suiza. Después se la dio a Hulk quien se fue por la puerta #2. Me hizo pasar. Y entre...



El templo era interesante. Al principio un recinto donde dejar las cosas que llevabas [cosas que no te había quitado el Hulk...]. Un pasadizo/barra, con cierta música de alta frecuencia, que estoy seguro que tenía un mensaje subliminal. Luego a la derecha, y abajo el recinto principal, y la gente en medio de la liturgia. Nuestro contacto, se contacto con el contacto de alguien contactado y bueno como siempre pasa de la nada salió un botella de cierto bebida espirituosa y la noche/madrugada avanzo dejando a todo el mundo atrás.



III: "Si te dan alguna bebida abierta no la recibas. Si te dan una cerrada, y no la pagaste, tómala y corre".



Tengo que admitir que me divertí. Creo que más que el sitio depende de con quién vayas. Bueno pero todo no quedo ahí.

Ya entrada y avanzada la madrugada nos dispusimos a retirarnos. Luego de salir, me encontré con La Mole. Pensé en seguir de frente y dar por perdida a mi navaja, pero María Fernanda tenía más confianza en aquellos mutantes de la entrada. Se la pedí con soltura y sin miedo, quizás impulsado por el cansancio más que por el coraje. Me preguntó mi nombre y al rato Hulk la trajo. Realmente no pude creerlo, me sorprendieron gratamente.


Como para broche de oro, al subir las escaleras escuchamos por detrás en el patio de comidas a dos féminas, de voz nada sobria gritándole una a la otra, algo así como "Perra como te metes con él! ", "la pt'a que te pario maldita" [biatch]. Acto seguido ambas, con el fashion de sus vestidos y el -OH en sus arterias se tiraron al suelo, en medio de patadas y arañazos a pelearse por el susodicho caballero, que para esto, ni siquiera estaba cerca. Cuando una ya le iba a dar con su taco 9 a la otra, 8 agentes de seguridad retuvieron a las damiselas [?!?] para guardar sus cabales, mientras ambas terminaba de arañarse, golpearse y quemar el último cartucho de esta aurificante noche.



Suerte, espero que aún no den por muerto a L-a-pop-tosis, jaja,



J.A.



¿Aburrido? Chekea un viaje horrible en bus interprovincial o viaja en combi por Lima.


sábado 28 de marzo de 2009

Detrás Mínima: 1

Buenas: 

Si, cada vez mas inconstante en la publicación, lo sé. Ahora tengo algunas anécdotas mas bajo la manga, pero quería comenzar con este proyecto que quizás alguno por ahí tiene idea. 

Bueno el chiste del tema es que quería escribir una serie de cuentos relacionados. No sé aún muy bien como explicar el concepto, prefiero exponerlo. Me anime a comenzar ahora. No tengo idea como va a seguir. Inclusive no espero que el título se mantenga. Si, el título es "Detrás Mínima", y es lo único que se me ocurrió. Es medio obvio, pero que diantres. Espero seguir con otros "capítulos", y veremos que pasa.


1

Mauricio Moises Martinez bajaba del bus que lo traía de su natal Arequipa hacia la capital. No era la primera vez que viajaba, era quizás la octava o novena - no lo recordaba bien. El era un taxista, no muy bueno, pero decente. Como el siempre decía: "Quizás me pierdo antes de llegar la Monumental en un clásico, pero al menos no me linchan los cagones". 

Luego de una agitada infancia en los exteriores de la cuidad blanca Moises, como se introducía normalmente, su madre viajo a la capital escapando de un marido de mano larga, militar, esquizofrénico y quizás mas. Después, honores en el colegio, y una vida que entre trabajillos y jornadas que le dio para vivir bien: fundo una nueva rama del clan de los Martinez en Lima, dos niñas que le hacían renegar de vez en cuando y una esposa trajinada por un amor anterior. 

Su madre andaba bien de salud, la rajadura que tenía en la cadera se soldó rápidamente y casi todo el viaje fue mas que una visita a un enfermo, un banquete de platos exquisitos que solo una madre puede preparar así. 

Recogió su maleta de mano y se se puso en la cola para bajar. Recordaba en esos momentos como debía recoger su taxi de las manos de un amigo que se lo había trabajado durante los 6 días que estuvo ausente. Vio el cielo de Lima y se lamento. "Que feo gris, me da ganas de resfriarme" dijo para sí mismo. Puso un pie en el suelo y mientras bajaba el otro, un niño grito porque su hermano le quito algo de las manos. Esto distrajo a Moises, trastabillo y cayó. Con suerte soltó la maleta y pudo frenar el golpe contra el pavimento con sus brazos. Sintió una punzada a la izquierda, muy profunda. Dolor. Miro a la derecha mientras que la indiferencia del público se mezclaba con sus pensamiento. Observo con detenimiento al niño, dijo una grosería y se durmió.

"Es necesario operarte" era la sentencia final del cirujano. "No hay otra Sr. Martinez" replicó. Solo pensaba con ironía. Básicamente el galeno le dijo que si no se operaba, un grado de stress pequeño o mediano podía desencadenar algo que terminaría por matarlo en un tris. Su corazón estaba en crisis, pero su bolsillo aún mas. La clínica privada había sido despiadada y su sueldo de taxista aumentado al resultado de una rifa de sus amigos taxistas habían hecho no cubrían ni la décima parte de presupuesto de tal operación. "Décima parte" dijo en voz baja "Todavía soy un maestro en matemáticas". "No, no sale" explicó, se paro y luego, sin titubear, se dirigió fuera de la consulta mientras pensaba en sus dos hijas.

"¡Doctores! ¿Cuanto les quiere cobrar mi compañero?" decía a un joven de bata blanca fuera del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplasicas, uno de sus "huequitos" para recoger pasajeros. "Los médicos pagan bien, pero los estudiante no" decía. "Dieciséis, maestro. Es un abuso". " Ya pues los llevo por trece ¿Qué dicen?" negoció. Una vez adentro los cuatro jóvenes revelaron ser estudiantes, y Moises pensó que seria perfecto agenciarse una consulta gratis con estos jóvenes

"Señores, saben tengo un problemita, y quería saber si no era molestia si les podía hacer una consultita rápida nomas". Los estudiantes asintieron y Moises les paso todos los papeles que traía sobre su problemita cardiaco. Luego de un largo rato revisando los papeles, los jóvenes le dijeron que aún ni habían estudiando esas materias. Se decepciono. Mucho. "Pa'lante nomas" dijo, y siguió su recorrido por una callejuela de la vieja Lima hacia el norte. Mientras tanto rebasaba a un extraño viejo, con un rara mitra de papel que decía escrito, en plumón, "Nostradamus"....


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Espero opiniones. Por si acaso también publiqué una pequeña historieta en la página de La Cornerstone, haber si le dan una mirada aquí.

Gracias

JAL